Cómo tener sueños buenos y dulces

La mayoría de las cosas que puedes hacer para dormir bien son muy sencillas. Si además las practicas todos los días sus resultados serán notorios y rápidos. Una de ellas es diseñar un ritual completo para ir a la cama.

En general de noche comemos, nos lavamos los dientes, nos ponemos la pijama y, a veces, tomamos una ducha, sin embargo la forma en que dormimos varía mucho de una persona a otra, eso incluye el insomnio o las pesadillas.

Cuando el objetivo es dormir de un tirón, sin tener que despertarte en medio de la noche para visitar el baño o tomar un vaso de agua, puedes echar mano de varios elementos.

Los “ingredientes” del ritual

Números 

Es importante que tengas un horario para dormir, así como tienes uno para despertar. Tu cerebro funciona con ciclos claros; una vez te haces consciente de que para levantarte a una hora determinada, con la sensación de haber descansado lo suficiente, es necesario dormirte a X hora específica, seguir esta norma será mucho más sencillo.

Platos

Comer sólo hasta dos o tres horas antes de ir a la cama es lo más recomendable. Estar comiendo chocolates, gomitas o cualquier otro tipo de golosina justo antes de escurrirte dentro de las sábanas es una forma de atraer pesadillas. Tu organismo necesita espacios para cada actividad. Cuando comes justo antes de dormir le pides que haga dos cosas al tiempo y a medias cada una, así la digestión será atropellada y la recuperación del trabajo del día incompleta.

Dientes brillantes 

¿Has notado la diferencia en tu boca cuando te levantas luego de una noche en la que no te lavaste los dientes antes de acostarte? ¿Cómo se sienten después de que les has dado una buena barrida? Cada parte de tu cuerpo debe estar relajada antes de entrar en la zona de los viajes nocturnos, de lo contrario las consecuencias no serán las mejores.

Ligeras como plumas

O al menos no tan pesadas como un yunque. Las mantas que uses para abrigarte deben permitirte respirar con facilidad y tampoco deben lastimar tus pies mientras duermes. Si te gusta ajustar las sábanas debajo del colchón acomódalas de tal modo que no interfieran con tu movilidad, recuerda que no estás buscando torturarte durante ocho horas cada noche.

Observar con los ojos cerrados 

Muchos ejercicios de visualización apuntan a usar el sentido de la vista para centrar la atención en un objeto o en alguna parte del cuerpo, intenta modificar la sensación, manteniendo los ojos cerrados, para percibir la temperatura de tu cuerpo comenzando por la cabeza. Muchas veces no sabemos en qué lugar específico de la espalda nos incomoda una picazón, del mismo modo durante varias noches percibimos una incomodidad y nos cuesta notar que proviene del frío en los pies. Unas medias suaves serán suficientes para solucionarlo si este es el problema.

La cueva de los vampiros 

La luz es muy útil para muchísimas actividades, empero a la hora de dormir no es la mejor aliada. Nuestros organismos se han adaptado para dormir en la oscuridad y estar activos cuando la luz solar ilumina todo, por eso es conveniente cubrir con esmero las ventanas del dormitorio o usar un antifaz cómodo para dormir. Bloquear cualquier chispa o resplandor mejora notablemente la calidad del descanso.

Silencio no es ausencia de sonidos

La quietud absoluta es casi un mito, especialmente en las ciudades grandes, por ello se deben buscar alternativas viables para mejorar la profundidad del sueño. Vivir en una zona tranquila es una alternativa, también lo son buscar grabaciones de ruido blanco o aquellas que recogen el paisaje sonoro de la naturaleza. Las grabaciones de Gordon Hempton son una muestra exquisita de esta posibilidad.

Felices viajes nocturnos.

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