Un picnic puede cambiar tus sueños desagradables

“Los sueños se cambian modificando lo que vivimos cuando estamos despiertos” es mi respuesta cuando alguien me pregunta cómo dejar de soñar con lo que no le gusta, por eso, partiendo de esta inquietud tan extendida, a partir de hoy y hasta el 6 de enero, propondré de lunes a viernes regalos no materiales para reconocer la presencia y el valor de los seres queridos, incluidos los amigos. Estas experiencias no demandan la compra de productos terminados o innecesarios, sino que buscan contribuir a la construcción de un recuerdo bonito y duradero. Es muy probable que después de ponerlos en práctica tu estado mental cambie, y por ende también tus sueños.

Entiendo que no en todos los países brilla el sol con fuerza en esta época pero un picnic se puede hacer incluso en la sala de casa. Así como de niños movíamos muebles para armar un castillo o un fuerte, podemos volver a hacerlo para sentarnos a disfrutar comida y bebidas sencillas en circunstancias inusuales.

A veces creo que olvidamos el contacto con la tierra y el valor de esta, nuestra casa más grande, porque nos da asco tocar el piso o acariciar el pasto, porque nos preocupamos más por la orina del perro que lo regó que de agradecer el privilegio permanente de contar con agua limpia para lavarnos las manos.

Si resulta que donde vives hay sol difícilmente podrías encontrar una época mejor para salir a un parque a disfrutar de las horas de luz que recibes cada día, así que ponte en obra. Elige el menú, prepáralo e invita a alguien para celebrar la alegría que su existencia le suma a tu vida. Ya vas a ver cómo el sólo hecho de comenzar los preparativos cambia tu estado de ánimo.

Mañana hablaré de las manualidades, que si bien implican la compra de algunos materiales no son nada si la imaginación está ausente.

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