Disomnias o trastornos del sueño

Saber más acerca de trastornos que afectan la calidad y la cantidad de sueño es útil cuando se busca mejorar los hábitos de descanso, de ahí que haya decidido explicar algunas de las disomnias más comunes y aspectos acerca de su tratamiento.

Las disomnias son problemas que influyen en la cantidad de horas que se duerme (demasiadas o muy pocas), en la calidad del sueño conseguido (despertar cansado a pesar de haber dormido toda la noche sin interrupciones) o sentir sueño en momentos inadecuados (muy tarde o muy temprano).

Algunas disomnias conocidas son:

Síndrome de fase adelantada del sueño

La mejor forma de ilustrarlo es con el comportamiento de una persona mayor que se duerme temprano, 7, 8 de la noche y se despierta a las 3, 4 de la mañana. Incluso se despierta muy temprano después de trasnochar.

Esto es lo que les pasa a personas más jóvenes cuando presentan este trastorno. La alteración que experimentan en los hábitos de descanso no puede ser explicada por la edad ni por el “acortamiento” del ciclo circadiano* que suele darse alrededor de los 60 años.

Este síndrome se trata con exposición a luz fuerte en la tarde y usando gafas oscuras en la mañana.

Síndrome de fase adelantada del sueño

Las personas que lo sufren tienden a ser criticadas por tener sus momentos más productivos a horas inusuales: doce de la noche, 2 de la mañana, sin embargo su comportamiento se debe a que naturalmente su cuerpo les pide dormir a las 3, 4 de la mañana y durante 8 horas, por lo que se despiertan cerca del mediodía bien descansados porque su arquitectura del sueño**, cuando es analizada, es normal.

El tratamiento consiste en exponerse a luz fuerte en la mañana, con bombillos de 10.000 lux, cronoterapia, es decir adelantar o atrasar, poco a poco, la hora de inicio del sueño, hasta hacerla compatible con actividades académicas o laborales.

La constancia es requisito para el éxito de este tratamiento porque este síndrome suele estar asociado con un funcionamiento particular del organismo en el que la caída en la temperatura corporal y el aumento de la melatonina (cambios metabólicos que propician el sueño) aparecen en momentos inusuales, insólitos, por lo que la fuerza de voluntad debe ser firme para ajustar el reloj biológico.

Jet-Lag o desajuste del ritmo circadiano por cruzar varias zonas horarias durante un viaje

El síntoma más evidente es la confusión mental que puede afectar la capacidad para orientarse, tanto en el tiempo como en el espacio, además este trastorno puede generar insomnio, ánimo apagado, cansancio y somnolencia durante el día.

Si se viaja hacia el oeste es más fuerte que si se viaja hacia el este. Suele pasar en 2, 3 días pero entre más horas de diferencia hay entre el lugar de origen y el destino es mayor la cantidad de tiempo que se necesita para adaptarse. Lo peor que se puede hacer para aliviar este malestar es tomar una siesta para aliviar el cansancio, ya que esto demora la recuperación. Tomar una ducha al llegar, dormir bien antes de viajar en avión y hacer ejercicio, con mesura, el día anterior al vuelo son actividades que ayudan al organismo a recibir mejor los cambios a los que será expuesto.

Si se viaja a un lugar donde “el reloj está adelantado”, es decir si se parte de otro donde la hora local es 15:00 para llegar a otro donde en ese momento son las 23:00 es conveniente evitar beber café, té o bebidas similares que contienen altos niveles de cafeína, ya que así se sentirá sueño más temprano, sensación que es deseable y compatible con la realidad local. Evitar usar gafas oscuras al día siguiente, aunque la fotofobia aparezca, también es una buena idea, ya que exponerse a la luz solar ayuda al organismo a equilibrarse.

Si en cambio el sitio al que se llega tiene una hora anterior a la del lugar de partida (se sale a las 15:00 para ir a otro donde son las 3:00) tomar bebidas con cafeína puede hacer más fácil el proceso de adaptación.

En el próximo artículo explicaré qué son las parasomnias y daré algunos ejemplos de las más extrañas.

*Ciclo circadiano o ritmo de actividad y vigilia que dura aproximadamente 24 horas pero que se ajusta a diario con la exposición a la luz solar.

**Arquitectura del sueño: Variaciones entre sueño profundo y sueño liviano que se dan todas las noches y que caracterizan un ciclo normal de descanso.

Enlaces recomendados:

Parasomnias
Fases adelantada y atrasada del sueño, jet-lag
Trastorno afectivo estacional
Fundamentos de Medicina – Psiquiatría de Yepes y Toro

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