Rituales nocturnos

La habitación de María estaba oscura y en silencio, sólo se oía de vez en cuando el motor de un carro que pasaba bajo su ventana. Ella, con el cuerpo relajado y la mente lista para conectarse con otra realidad, apenas se movía, luego, sin aviso, se sacudió por completo. La caída de un objeto pesado y desconocido la había alterado. Después de ese sobresalto necesitaría al menos una hora para calmarse e intentar dormir de nuevo.

Muy probablemente la escena que acabo de relatar no te resulta extraña. Ya sea porque un amigo, un familiar o tú misma has sufrido un despertar brusco a causa de un objeto que cae sin aviso, propio o ajeno, sabes cuán difícil puede ser intentar conciliar el sueño cuando sientes ansiedad. Y si no puedes dormir mucho menos puedes soñar.

Algunas personas dicen poder dormir en medio del ruido, con luz de día e incluso sobre el piso, sin embargo no son la mayoría. Los seres humanos estamos programados biológicamente para dormir en la oscuridad, en ambientes templados y preferiblemente en silencio, por eso cuando una de estas condiciones falta la calidad del descanso disminuye y se complica la recordación de sueños.

A la voz de refranes como “el tiempo es oro” o “al que madruga Dios lo ayuda” el sueño ha perdido, paulatinamente, importancia al tiempo que se elogia a quienes –con ayudas químicas o sin ellas− duermen poco y trabajan mucho. Estilos de vida en los que el desgaste físico y mental no es seguido por fases de recuperación apropiadas no sólo entorpecen el aprendizaje de la interpretación de sueños sino que deterioran la salud, por eso las recomendaciones que siguen son útiles para dormir mejor y para conocerte más a través de tus sueños.

Un menú ligero, por favor

La comida que tomas en la noche debe ser ligera, suave y debe estar poco condimentada, así evitas sobrecargar a tu organismo, que se prepara para funcionar de un modo lento. Dependiendo de tus costumbres y tu cultura esto implicará reducir las cantidades de aderezos o su desaparición total. El objetivo es darle importancia al descanso y no sacrificarlo a diario en nombre de los placeres gastronómicos.

En cuanto a las bebidas para acompañar tu comida también te conviene dejar de lado las alcohólicas y las que alteran el ánimo, como el café regular y el té negro, pues la cafeína que contienen permanece en tu sangre varias horas después de que las ingieres, por lo tanto un capuchino tomado a las ocho de la noche es capaz de hacer estragos en tu descanso si eres una persona especialmente sensible.

Con relación al horario es recomendable que dejes pasar mínimo dos horas entre la última comida o bebida y el comienzo del descanso, así disminuyes la posibilidad de sufrir molestias digestivas y le das oportunidad a tu cuerpo, todavía despierto, de evacuar las aguas sobrantes para que luego no interfieran con el disfrute de sueños eróticos o de otro tipo.

Leve, leve como pluma

Muchas veces se usa la figura del interruptor eléctrico para explicar el modo en que una persona se duerme, encendido = despierto, apagado = dormido, pero la comparación es incorrecta. Tanto el proceso de despertar como el de dormir son graduales, más parecidos al efecto que produce un graduador lumínico o a la forma en la que se calienta una parrilla metálica expuesta al fuego. En ambos casos el punto máximo de luz o de calor es un resultado al que se llega después de atravesar fases sucesivas.

Entender el modo en que concilias el sueño es importante para imitarlo en la rutina que sigues noche a noche antes de ir a dormir, así te será más fácil elegir el tipo de actividades que te ocupan cuando falta poco para que vayas a la cama.

La imagen siguiente es una guía para saber cuáles son las actividades que te ayudan a descansar y cuáles es mejor dejar para esos momentos del día en los que buscas diversión o aumentar tu energía.

imagen de actividades ordenadas de la más a la menos favorable para hacer antes de dormir

Si te quedan dudas acerca de la tarea que quieres completar antes de dormirte hazte las preguntas siguientes:

  1. Después de esta actividad, ¿mis pensamientos serán rápidos y desordenados?
  2. Esta tarea, ¿demanda una respuesta activa de mi parte?
  3. ¿Implica el uso de luz brillante y dirigida hacia mi cara?

A mayor cantidad de respuestas afirmativas menor será la conveniencia de desarrollar esa actividad justo antes de descansar.

El agua se lleva todas las preocupaciones

Tomar una ducha o un baño caliente antes de ir a dormir no sólo te ayuda a relajarte sino que ayuda a tu cuerpo a bajar la temperatura, fenómeno que ocurre naturalmente cuando estás dormida. Este gesto de amabilidad contigo misma te sirve para acercarte al estado de relajación ideal que antecede al sueño, sin embargo no es lo único que puedes hacer.

Para asegurar noches de descanso profundo y sano revisa que la habitación donde dormirás esté bien ventilada y a una temperatura cómoda. Decide si es mejor abrir un poco una ventana o retirar una cobija teniendo en cuenta los niveles de ruido y de luz del ambiente. Evita poner demasiado peso sobre ti, si eres muy susceptible al frío. Elige tejidos naturales, hechos de materiales como el algodón o la lana, para abrigarte y usa medias, así mantienes una temperatura corporal agradable al tiempo que puedes moverte sin restricciones.

Según sea el caso te puede convenir aislarte de tu entorno usando tapones para oídos o un antifaz, pues el sueño más reparador se logra en medio del silencio y de la oscuridad total.

Antes de dormir revisa que los accesos a tu casa y a tu habitación no permitan el paso de gente extraña y, si es posible, soluciona tus asuntos pendientes, discusiones incluidas, antes de acostarte, de ese modo tu descanso será más tranquilo y completo.

Cama en orden y día en orden

cita el hecho de dormir en una cama revuelta se parece a comer en una mesa sucia

Adapta tus hábitos para dormir todas las veces que puedas en una cama limpia y ordenada, incluso se vale tenderla antes de entrar en ella. Trata de ver esta acción como un paso necesario dentro de un ritual valioso que ejecutas a diario y no como una molestia, esta actitud te ayudará a descansar mejor y a conectarte con tus viajes nocturnos.

Para cerrar el día, cuando ya estés a oscuras y en silencio, usa una imagen, un sonido, una palabra o un olor imaginario para darte la bienvenida a un lugar íntimo y seguro, visualiza, por ejemplo, que una burbuja verde o violeta te rodea y te protege. Si duermes con alguien o estás enamorada puedes verte a ti misma con esa persona dentro de la burbuja al tiempo que revives sensaciones de alegría, tranquilidad y tibieza, parecidas a las que transmite el calor del sol cuando se abre paso entre las nubes durante un día gris.

En las noches que tardes un poco más en conciliar el sueño aprovecha para observar mentalmente las acciones de tu día, primero desde que despertaste hasta que te acostaste y luego en el sentido contrario. Este ejercicio te mostrará cuántos detalles captas casi inconscientemente, además te acercará al aprendizaje del lenguaje de tus sueños, si es eso lo que deseas.

En la próxima entrada te explicaré cómo puedes preparar el hemisferio derecho de tu cerebro para entender mejor el mundo onírico a través de actividades creativas, algunas perfectas para desarrollar antes de ir a la cama.

***

Las imágenes usadas en el esquema “dulces sueños o amargas pesadillas” son de los autores siguientes:

Iconshock
Juhansonin
Double-J designs
Mandalas Gratis
Christian F. Burprich
Alessandro Rei
Smeerch
Colaja
Andres Antonio
Webdesigner Depot
Dekuwa
georges-dahdouh

Anuncios

Un comentario en “Rituales nocturnos

  1. Pingback: Cómo llevar un nocturnario o diario de sueños | El sueño significado

Los comentarios están cerrados.