Sueños lúcidos: Un experimento, un cambio

Resumir lo que has aprendido es muy, muy difícil. Esta tarea te desafía, exige lo mejor de tu capacidad de síntesis para narrar, contar, relatar enseñanzas que has hecho propias a través de la experiencia, y no, no es nada fácil. Cuando hablas de la experiencia te pones en una situación odiosa, la de pontificar un poco, la de plantear una hipótesis, que no una teoría, a partir de tu experiencia subjetiva, sin embargo voy a intentarlo.

Algunos de ustedes ya saben que durante los meses pasados estuve coordinando un experimento que, en parte, armé sobre la marcha para intentar provocar sueños lúcidos. Un poco más de doce personas comenzamos entusiasmados pero en la medida que pasaban las semanas poco a poco varios fueron abandonando. Al final estuvimos 6, 7 personas completando los ejercicios que propuse y dos reportamos sueños lúcidos. Una por primera vez en su vida y otra (yo) de forma voluntaria.

Como suele ocurrir con estos temas, medio traídos del otro mundo y de dimensiones paralelas, la influencia fue mayor de la esperada. Hubo quien comenzó a dormir mejor, hubo curiosos que una vez comenzado el experimento querían saber más, sobre todo amigos míos o amigos de amigos, y en general, se despertó una curiosidad alrededor de este tema que todavía me intriga.

En el futuro pienso seguir con estos experimentos porque siento que la bastedad misma del mundo de los sueños me hace aprender mucho, incluso acerca de aristas, detalles que sólo cuando doy pasos, cuando me adentro más en el camino puedo ver y eso me gusta, ¡cómo me gusta eso!

Lo sé, no todas las personas que leen este blog vienen con ese objetivo. En su mayoría los visitantes quieren robarle el alma a sus sueños, rápido, pronto, de un modo efectivo e indoloro. Allá ellos. Ahora sé, estoy convencida de que el mundo onírico es más, muchísimo más y entiendo también que cada quien decide si quiere o no aprender más de él. Cada individuo elige a diario y anda, decide, decide si va a escucharlos en serio o si va a verlos como un pasatiempo más, como una rareza que está allá lejos cuando en realidad están en el centro de sí mismos.

Yo lo que quiero es hundirme más en las aguas profundas del subconsciente y de las dimensiones paralelas, en el desdoblamiento del tiempo.

En este momento ideas acerca de sueños premonitorios pasean por mi mente. En el futuro, espero cercano, publicaré otro podcast en el que este será el tema principal y sé que sólo los de mi tribu me acompañarán, lo cual me parece per-fec-to. Para los demás quedará este espacio y otros parecidos.

No pienso cerrar este blog pues a través de él he contactado a personas muy queridas, muy especiales, muy bien raritas, además sé que algunos de los artículos que he escrito les son útiles a varias mentes, sin embargo siento la necesidad de escribir así, como ahora, de un modo más personal, más íntimo pero sin descuidar mi privacidad.

En otro blog ya he comenzado a relatar algunas de mis experiencias en torno a las alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas, las parálisis del sueño y, por supuesto, los sueños lúcidos. Es un blog modesto, parco si se quiere, nada sofisticado, más bien algo austero y a la vieja usanza, un espacio en el que el texto y el contenido son los protagonistas, un poco llevándole la contraria a las páginas atestadas de datos que pueblan la red.

Espero y deseo, como siempre, que esas crónicas de mis vivencias les sean útiles a otros. Quienes así lo quieran pasen y disfruten, pero sobre todo, experimenten.

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