Pesadillas para todos los disgustos

Correr sin avanzar, casi como si lo hicieras debajo del agua, descubrirte sin ropa en medio de la calle, comprobar que estás perdiendo los dientes o darte cuenta de que todavía te falta aprobar un curso para graduarte, así lleves años ejerciendo tu profesión, son sólo algunos ejemplos de pesadillas clásicas. Yo, que he leído unos cuantos sueños en mi tarea de investigadora onírica sé que conforman apenas una pequeña selección de un mundo vasto y misterioso.

Lo primero es definir la palabra pesadilla. Podría decir que se trata de un tipo de sueño feo, espantoso, desagradable, pero estas palabras no serían muy útiles para describirlo. A mí no me gustan los estampados de estilo animal print pero a otras mujeres las enloquecen, por lo tanto esos términos –feo, espantoso, desagradable—son bastante relativos, de ahí que prefiera remitirme a las emociones.

Una pesadilla, definida de un modo sencillo, es un sueño que causa angustia, preocupación, ansiedad y hasta problemas para respirar en la persona que la experimenta. El contenido es secundario, anecdótico. Un alimento, una situación cotidiana o la presencia de un animal exótico pueden provocar emociones negativas cuando aparecen en un sueño, convirtiéndolo en una pesadilla, por lo que la clave está ahí, en las emociones, no en las cualidades intrínsecas de los estímulos que la conforman.

En épocas pasadas se creía que la causa de las pesadillas era externa, casi siempre, pues era obra de un demonio, como lo atestiguan los orígenes de la palabra en español –algo pequeño y pesado, pesadito, pesadilla− y en alemán albtraum que puede dividirse en “alb” y “traum”, en la que “traum” significa sueño y “alb” que hace referencia a un “afaik”, es decir una criatura que disfruta sentándose sobre el pecho de los durmientes para asfixiarlos.

Hoy sabiendo que las causas de las pesadillas son, la mayoría de las veces, internas, analizaré las situaciones que las producen y daré un par de consejos para dejar de padecerlas.

Animales rechazados

Hay para todos los gustos, o mejor, para todos los disgustos. A unos les aterra ver culebras, serpientes o como prefieran llamarlas. Otros huyen ante la vista de roedores, sin importar color ni tamaño. Sea cual fuere la especie, el soñador evitará por todos los medios el contacto con los animales que le incomodan.

Dentro de esta categoría puede hacerse una diferenciación: 1) gusanos e insectos, relacionados con procesos de metamorfosis, pueden simbolizar conflictos frente a cambios inevitables y temor ante la toma de decisiones inminentes, y 2) plagas en general, mosquitos, langostas, ratones, ratas, etc., que, según el contexto y el perfil del soñador, pueden simbolizar consecuencias desagradables por falta de planeación o  la necesidad de evitar espacios, personas o circunstancias que entran en conflicto con las preferencias personales.

Cuando los animales rechazados son los mismos a los que se teme en la vida despierta vale la pena explorar la posibilidad de estar sufriendo una fobia y las causas de esta, proceso que irá más allá de una interpretación de sueños ocasional.

Pérdida o daño de objetos queridos

En estas pesadillas cosas, que a veces ni se tienen en la vida despierta, aparecen mojadas, derretidas, rotas, etc., situación que causa mucha contrariedad. La interpretación fácil apuntaría a un exceso de apego a los bienes materiales pero cuando se experimenta una pesadilla de este tipo es mejor y más útil preguntarse qué se hace con el objeto, para qué sirve, de dónde viene, qué representa. Tal vez ese computador que echa chispas y se pierde en llamas sea un deseo no tan reprimido de dejar un trabajo de oficina para dedicarse a otro al aire libre.

Otra clave para entender éstas pesadillas es observar el modo en que el objeto pierde su integridad. No es lo mismo quemar algo que mojarlo. El fuego transforma para siempre mientras que el agua purifica y permite, en muchas ocasiones, volver a usar lo que tocó. Si en un sueño  algo se va por un barranco podría ser símbolo de que nunca tuvo cimientos firmes o si se lanza a la boca de un volcán expresaría la necesidad o el deseo de dejar algo atrás, para siempre.

Muerte de un ser querido

Éste es un clásico entre los clásicos, además es muy versátil. Se adapta a situaciones e interpretaciones múltiples. Si sueñas que se te caen los dientes es porque alguien morirá, incluso algunas interpretaciones le asignan un familiar a cada diente. Y si sueñas que un conocido se casa mejor alista un atuendo negro porque lo necesitarás. Si en tu sueño alguien se muere, dale un abrazo apenas lo veas porque pronto será su hora, y así hasta el infinito. Aunque es cierto que en ocasiones, y por pura probabilidad, estos sueños a veces coinciden con la muerte de un ser querido, es más cierto que la mayoría de las veces esto NO ocurre. En el tiempo que llevo explorando el mundo onírico sólo sé de un caso en el que alguien soñó con el matrimonio de una persona cercana y esta murió poco después, pero fue uno entre decenas, por no decir cientos.

A los sueños que “avisan” la muerte de alguien es mejor tomarlos con pinzas, incluso si lo anuncian de modo literal. En la mayoría de los casos hablan de cierre de ciclos, de etapas que terminan o de advertencias acerca del modo inadecuado en que se trata a quien se dice amar. Es verdad, no sabemos si volveremos a ver a ese que acabamos de despedir, así le hayamos dicho “la próxima vez haremos aquello”. Nadie sabe cuándo morirá, sólo sabemos que el momento llegará, por eso no sobra tratar bien a los demás y ver qué hay en ese sueño nefasto a través del cual se viven las emociones que causa la pérdida de un ser querido. Si muere de un modo doloroso y lento tiene un significado, si lo hace de repente tiene otro, una diferencia que el soñador debe identificar y analizar, si así lo desea.

Monstruos

Dicen que la creación del monstruo principal de la película Alien, el octavo pasajero se basó en la forma que tienen los bebés de libélula, haciéndole un flaco favor a un animal que ya tiene demasiadas leyendas negativas encima. Pero los sueños también hacen lo propio. Durante la fase del descanso la mente inconsciente es capaz de crear quimeras irreproducibles en la vida despierta. Cuervos con patas de reptil, tortugas con alas, conejos con melena y ballenas con patas de caballo son algunos ejemplos simpáticos de todo lo que puede inventar el miedo.

Los monstruos suelen estar muy presentes en los sueños de los niños, pero no por eso dejan de visitar los de los adultos. Ya sea que persigan al soñador o que simplemente lo observen mientras se queda paralizado, indefenso y confundido, logran inspirar un terror tal que los onironautas más inteligentes y talentosos usan para transformar un sueño cotidiano en uno lúcido.

Las representaciones monstruosas pueden ser símbolos de situaciones desagradables que se viven en la vigilia, incluso combinaciones de ellas, pues aunque parezca burdo, un búho con dientes de lobo siempre será más fácil de imaginar que el estrés que inspira un empleo aburrido y sin futuro. Las características elegidas por el soñador para crear su monstruo personal estarán íntimamente relacionadas con aquello que le preocupa y le atormenta en su vida despierta.

Catástrofes, accidentes de tráfico y accidentes aéreos

Aparecen por temporadas, en especial en aquellas en las que se dan cambios que angustian o sobre los que no se tiene ningún control. En términos astrológicos pueden describirse como la tendencia Piscis a dejar que todo se resuelva solo, a no intervenir, a eludir la toma de decisiones, aunque también pueden martirizar a quienes quieren que todo se haga como ellos dicen. En el primer caso el darle la espalda a las situaciones importantes, el negarse a hacer preparativos para lo que viene lleva a que las circunstancias se desarrollen de un modo indeseable y que parece no admitir intervención. En el segundo pondrá a prueba la capacidad de adaptación y la flexibilidad de quien los sueña.

A pesar del dramatismo de sus imágenes estos sueños también pueden tener un lado positivo: si temes que algo salga mal es porque ese algo te importa. El sentido de responsabilidad hacia alguna tarea, proyecto o persona puede ser el detonante de las pesadillas de este tipo, que tienen como función mantener alerta a las personas para que no dejen ningún factor importante al azar.

En otros casos, los menos afortunados, pueden hacer parte de un Síndrome de Estrés Postraumático en el que el sobreviviente revive una y otra vez, dormido y despierto, la situación que le causó una herida psicológica. Para superar estas pesadillas algunas personas requieren acompañamiento terapéutico o espiritual, según su entorno cultural y creencias.

Persecuciones

Las he mencionado de soslayo porque están presentes en pesadillas distintas. Te persigue un monstruo, una nave espacial, el hombre que te prestó plata, una fiera salvaje, la mujer a la que le dijiste por teléfono que no querías verla más. Crea el escenario y tu mente la llenará de personajes. Sin importar el ser o el objeto del que huyas, te informan cuáles son tus asuntos pendientes.

Tal vez te haga falta ser valiente para enfrentar lo desconocido, quizás debas examinarte para saber con certeza cuáles son tus fortalezas y cuáles tus debilidades, o de pronto lo que necesitas es dar la cara, decir lo que te gusta y lo que no soportas para detener un hábito nocivo que está a punto de volverse tóxico. La persecución no terminará hasta que actúes. Los enemigos se harán más grandes, más poderosos o comenzarás a sentir que tus piernas están hechas de roca y por eso no puedes avanzar. ¿Vas a seguir corriendo o vas a encarar tus miedos?

Suciedad

Mierda, caca, estiércol, excremento y basura podrida son símbolos de impureza. Amenazan los sueños de aquellos que rechazan las situaciones negativas u oscuras de la vida, esas que hacen crecer a las personas y que por más que se intente no pueden ser eludidas.

Cuando alguien relata un sueño de estos y no sé quién lo tuvo me viene a la mente la imagen de alguien que no soporta tener las manos sucias, que siempre tiene cerca un poco de gel desinfectante, que baja el agua del sanitario con el pie cada vez que usa un baño público y a la que le brillan los ojos al leer la frase “elimina el 99.9% de las bacterias” en una etiqueta.

Si estás vivo duele, si estás vivo te ensucias. Pasar intacto desde las 9 horas de nacido hasta los 99 años es imposible. Tendríamos que aprender más de Wabi-Sabi, aquél concepto japonés que enseña a reconocer la belleza que hay en la imperfección. Las pesadillas de este tipo, por lo tanto están muy relacionadas con aquellas en las que insectos y gusanos tienen un papel protagónico, pues el cambio marca, deja huellas.

Un examen perdido o un requisito no cumplido

Intentas una y otra vez, y sin éxito, llegar a tu clase de física, aunque tienes 40 años, tres hijos y una casa de campo. A la mente del sueño no le importa, allí vuelves a ser ese muchachito de 17, inseguro y confundido que no entiende bien ecuaciones. Al despertar sientes alivio indescriptible, el sudor frío se seca y le sonríes con nerviosismo a tu mujer, después te preparas para esa cita importante que tienes con un cliente.

Freud veía las pesadillas de este tipo como un recordatorio de una prueba superada, por lo que en el caso descrito actuaría como un espaldarazo, como un mensaje de tu inconsciente que te dice “todo va a salir bien, tienes lo que se necesita para resolverlo”.

A las pesadillas en las que se está desnudo, en pijama o descalzo delante de otros, que sí están arreglados de un modo acorde con la ocasión, también las incluyo en este grupo pues expresan un sentimiento de inferioridad, aunque quien las padece sea un ser humano vital, competente y exitoso. El sueño hablaría entonces de un temor infundado pues quien lo sufre en realidad tiene los recursos suficientes para sortear los obstáculos que encuentra en su camino.

En el lado menos positivo estas pesadillas pueden ser interpretadas como un llamado de atención del tipo “estás dejando de lado una tarea importante” o “necesitas ser más constante para alcanzar la meta que te fijaste”. Sea cual fuere el caso no desaparecerán hasta que se tomen las medidas necesarias al respecto y, si el asunto importante que mencionan es ignorado, volverán con más fuerza e intensidad, idea que retomaré al final.

Invasiones extraterrestres, apocalipsis y posesiones demoníacas

Quieres que tu vida cambie, que te pasen cosas emocionantes, que el amor de tu vida toque tu puerta o ganarte el premio gordo de la lotería pero desde hace 25 años desayunas lo mismo, le tienes terror a conocer gente nueva y te parece que comprar la lotería es tirar la plata, entonces ¿cómo era la frase de Einstein? Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Así veo a los soñadores que sufren con frecuencia estas pesadillas. Desean intensamente que sus vidas tengan otro sabor, que algo los saque de la rutina pero se niegan a dejar su rutina, por el motivo que sea.

No, no me estoy haciendo la superada, simplemente escribo desde las experiencias que he tenido. En algunos de mis sueños he sentido terror porque los extraterrestres van a apoderarse de la tierra, porque el mundo se va a acabar de un modo desconocido o porque la situación me exige que expulse demonios invisibles y visibles de personas y sitios. Los sueños de este tipo me han mostrado lo que no me gusta de las situaciones que vivo y me han enseñado que los cambios que espero debo provocarlos yo, en lugar de esperar que vengan de afuera, de un jefe, de un cliente fabuloso o de un familiar lejano y desconocido que me deja como heredera de su fortuna…

Las pesadillas de este tipo surgen para incomodar, esa es su función principal. Al inseguro de su fe lo cuestionan, lo obligan a pensar si la imagen que le vendieron en la iglesia o en el culto es la que resuena con lo que tiene en el interior. Al ufólogo o aficionado al contacto extraterrestre lo encaran con las hipótesis que tiene para explicar el avistamiento de ovnis y al que se encuentra con poseídos lo llevan a revaluar la idea de una maldad foránea, exterior y que no tiene nada que ver con su supuesta pureza.

Estas pesadillas pueden ser interpretadas a la ligera, ser atribuidas a recuerdos trasnochados de películas vistas antes de dormir o a excesos imaginativos, pero cuando se las mira de cerca y con seriedad pueden ser maestras maravillosas que dejan mensajes para reflexionar y crecer.

Enfermedades

Entre más exploro el mundo de los sueños, más similitudes encuentro entre estos tránsitos nocturnos y el tránsito final, la muerte, y así me libero más de los miedos. Pero la enfermedad siempre está ahí. Un accidente, un paso en falso o el azar pueden quitarte eso que sólo valoras cuando no está, eso que rara vez agradeces, ese no sentir el cuerpo del que hablaba Hipócrates.

Soñar con la enfermedad es algo natural, un temor que se expresa cuando bajas la guardia, sale, se manifiesta. Las enfermedades propias o ajenas muchas veces están relacionadas con el sufrimiento, a lo que realmente se teme pero que se confunde con el miedo a la muerte.

En algunos casos las pesadillas que muestran enfermedades son anuncios de esa sabiduría del cuerpo que intenta transmitirte lo que te hace falta, esa que tan a menudo ignoramos. Piden descanso al trabajador compulsivo o anuncian la necesidad de hacer un chequeo a ese que odia los hospitales. Su lenguaje, como el de la mayoría de los sueños, está cifrado por eso señalan partes del cuerpo y síntomas, pero rara vez dan diagnósticos claros, sin embargo, cuando el sueño es honrado, prestándole atención a través de la escritura, el dibujo o cualquier otra creación artística, ayudan a resolver situaciones que enferman y que complican la vida. En ocasiones incluso sirven para hacer desaparecer síntomas, pero esto sólo es posible cuando se ha consolidado una relación íntima con ese Otro Lado, con el Inconsciente Colectivo del que provienen.

Seres oscuros o gamberros cósmicos

Cuenta la leyenda que Don Juan, el maestro de Carlos Castaneda no quería que se hablara de ellos porque temía que si las personas sabían demasiado de esta figura, que él llamaba “voladores”, se asustarían.

Mi interpretación de esta creencia tiene como base el hecho de que el miedo y las emociones negativas nutren a esos seres oscuros. Acá me refiero a una figura distinta de la llamada “vampiros psíquicos”, aunque exista la tendencia a usar ambos términos como sinónimos.

Según lo entiendo y lo he experimentado, cada vez en menos ocasiones, los vampiros psíquicos son aquellos personajes, de carne y hueso, que descargan sus problemas, preocupaciones y miedos en el primer par de orejas dispuestas que encuentran. Son esos mismos individuos que buscan compañía para sus desgracias y que después de haberlas contado se van tan tranquilos y tan majos, pues sienten que el bulto, el peso muerto de sus problemas se lo dejaron a otro, que tras la visita del vampiro psíquico queda listo para bañarse con kilos de sal marina, salvia y ruda.

Los seres oscuros, saboteadores o gamberros cósmicos aparecen en los sueños de quienes intentan ir más allá. A veces no se presentan de un modo literal sino en forma de distracciones, tentaciones o contratiempos. La película The Adjustment Bureau (2011) −Guardianes del destino o Destino oculto, en español− los ilustra bastante bien.

Su presencia se hace evidente al intentar explorar los límites conocidos del mundo onírico, por ejemplo cuando se proponen misiones espirituales para ser cumplidas en otras dimensiones. Aparecen en forma de amantes irresistibles, deseos ineludibles o como guardias al peor estilo de Mr. Smith en The Matrix y el de los señores grises en Momo, del grandioso Michael Ende. Su función es ralentizar, impedir y entorpecer para que los seres humanos sigan siendo vaquitas inconscientes fáciles de guiar y tragar.

El antídoto es obvio pero no fácil de conseguir: la consciencia. Puedes desarrollarla bailando, leyendo, meditando en flor de loto o en movimiento, dedicándote a un arte con sacralidad, etc. para lo que es necesario otra clave: la disciplina. No suena sencillo pero si lo consigues dormirás más tranquilo, sabiendo que “tu sabor” desagradable los mantendrá lejos de tus senderos de aprendizaje y exploración.

La atención es clave

Los sueños son como niños y las pesadillas son la versión onírica de las rabietas / pataletas, por eso entre más atención les prestas a tus sueños menos pesadillas tienes. Esta es una regla de oro que llevo años comprobando.

Una de las funciones de los sueños, más allá de si se interpretan o no, es transformar, conectarnos con el Otro Lado, con esa dimensión que se ignora y que muchas veces se rechaza por temor a caer en la tentación. Carl Gustav Jung la llamaba la sombra, una cualidad que, como la luminosa, hace parte de nosotros, el Demonio de la Guarda que equilibra al Ángel de la Guarda.

Las características de esta dimensión no son claras, es una realidad difusa, difícil de trazar e imposible de definir. Todo lo que se puede hacer es aproximarse a ella, aceptarla, invitarla a tomar té o café, reconocer su existencia y su relación estrecha con el cambio y el caos que lo precede. De esta aproximación surgirán sensaciones y enseñanzas valiosísimas, irremplazables y que nadie puede dar al soñador. El onironatura, tú si así has decidido llamarte, debes ir a buscarlas porque se trata de un aprendizaje experiencial, sin maestros ni tutores. Y sé que no todos están dispuestos a dar este paso, al menos no de golpe, por eso cerraré este artículo con un par de trucos que descubrí y que han dado buenos resultados.

Uno para valientes

Enfrentarse a una pesadilla no parece difícil, pero cuando te ha visitado muchas veces, te ha robado demasiadas horas de sueño y te hace pensar dos veces antes de irte a dormir se convierte en un reto, por eso para poner en práctica este consejo necesitas valentía.

El procedimiento es muy sencillo. Estando en la cama debes rememorar o de preferencia leer el relato detallado de la pesadilla que te atormenta. El objetivo es que las imágenes, los olores y en general todos los estímulos que la componen estén frescos y vivos en tu mente justo antes de dormir. Aunque esto parece más un manual para auto-torturarse el efecto será el opuesto.

Ese Otro Lado que he mencionado sabrá que tiene tu atención, que quieres escuchar, no sólo oír, lo que tiene para decirte y se encargará de darte su mensaje de un modo menos dramático. Al día siguiente o en medio de la noche, cuando recuerdes eso que has soñado, que no será una pesadilla, debes apuntarlo en tu nocturnario para actuar del modo que aconseja, así no lo comprendas pues su esencia ya te habrá tocado. Si no lo haces así la pesadilla volverá, recargada y transformada hasta que eso que intenta decirte capture de nuevo tu interés. En otros casos volverás a saber de ella cuando se materialice en tu vida despierta.

Una aproximación herbal

Este remedio lo encontré por azar.

Una noche preparaba hierbas para hacer bolsas oníricas y justo antes de dormir me entretuve quitándoles las ramitas a las hojas de toronjil / melisa (Melissa Officinalis) que tenía guardadas en una vasija. El olor me cautivó así que agradecí al elemental de la planta por permitirme vivir ese momento. Aspiré de nuevo el olor, con consciencia, con intensidad, luego me fui a dormir.

ilustración botánica de melissa officinalis

En uno de los sueños que tuve más tarde, esa misma noche, un grupo de hombres agredió a otro del que yo hacía parte. En un momento, basada en no sé qué detalle, supe que todo era un sueño. Llamé a la calma, di instrucciones a mi grupo y tras completarlas terminamos con la situación. Hasta hoy es el ejemplo más nítido que recuerdo de ese fundido en negro que se percibe después del final de un sueño.

De seguro las pesadillas volverán a visitarnos, por eso espero que después de leer este artículo aprendas algo nuevo de ti, así en el futuro sabrás cómo encararlas.

John_Henry_Fuseli_-_The_Nightmare

Diccionarios de sueños: ¿herramientas de exploración o alimento para el fuego?

La consulta de diccionarios de sueños es como el sexo entre adolescentes, inevitable, por eso intentaré explicar cuál es el modo menos peor de acercarse a una herramienta que nos acompaña desde antes del nacimiento de Cristo, y que no da ninguna señal de querer desaparecer.
En un artículo que escribí hace casi dos años, conté cómo se hacen los diccionarios en general y los diccionarios de sueños en particular. Aquí, para no repetirme, sólo diré que los símbolos elegidos para conformar su contenido se basan en los que aparecen con más frecuencia en los sueños de las personas, a los que se les dan interpretaciones generales basadas en los significados que han tenido en culturas y épocas distintas.
Luego de haber averiguado de dónde salían creencias como aquella de que si sueñas que te casas es porque morirás, llegué a la conclusión de que me hacía falta responder otras preguntas. La primera de ellas es ¿qué tan acertados son los diccionarios de sueños? La mayoría de la gente que se inquieta tras tener un sueño “muy raro” no conoce a un intérprete de sueños ni mucho menos sabe cómo acercarse a sus viajes nocturnos, por eso no lo piensa dos veces antes de lanzarse a internet para encontrar la respuesta, pero ¿la encuentra? A veces, sólo a veces.
Después de digitar unas palabras, únicamente se presta atención a lo que el buscador de elección muestra en la primera página, un método perfecto para causar frustración y confusión entre curiosos que no se detienen a pensar que quizás están buscando lo que necesitan en el lugar equivocado. Aburridos afirman que “esas páginas no sirven para nada” o que “esos son cuentos de viejas y charlatanes”, pero ¿qué pasaría si buscaran en otro lugar?, en libros, por ejemplo.
Los diccionarios de sueños sólo dan respuestas parciales. Dan claves para comenzar un análisis, una reflexión personal que lleve a encontrar las respuestas deseadas, por eso quien se acerca a ellos creyendo que le resolverán todas sus dudas ya va mal encaminado. Y si para colmo sólo consulta lo que encuentra en la red, ya ni les cuento.
Una clave que he aprendido con el tiempo y con la práctica es que no siempre hay que acudir a los diccionarios de sueños. Si bien los hay muy buenos, y ya daré títulos puntuales, hay textos de semiótica, simbología y psicoanálisis imprescindibles para develar los misterios oníricos. Y cuando hablo de textos no me refiero a artículos sueltos en internet sino a libros.
Una de las razones por las cuales prefiero consultar un libro antes que una página en internet es porque hay alguien que lo respalda. Si se fijan en algunos de los sitios populares de interpretación de sueños verán que rara vez se puede rastrear al autor de tales contenidos. Son como grafitis en paredes virtuales que pueden ser obra de cualquiera. Los libros, en cambio, suelen estar firmados, se puede rastrear a su autor, su trayectoria, su experiencia y las fuentes de las que ha bebido para hacer afirmaciones propias. Yo, por ejemplo, de un libro que a primera vista me pareció poco serio y demasiado somero, rescaté el título de La interpretación de los sueños de Artemidoro de Efeso o de Daldis, libro que a su vez busqué y leí, una práctica que para mí es habitual, pero que rara vez tiene como punto de partida una página anónima. Sin embargo no todo se aprende en libros que hablan de sueños. He comprobado, en más de una ocasión, que las elecciones temáticas que me ayudan a entender mis viajes nocturnos son tan caprichosas como el mundo onírico.
En todas las culturas se encuentran visiones e interpretaciones valiosas que contribuyen a la comprensión de los sueños. De una forma u otra los diccionarios de significados y de símbolos se refieren a los arquetipos, a los modelos arcaicos universales, y por eso apelan a la generalidad. Para todos los pueblos el agua es valiosa y en prácticamente todos el incesto está mal visto. Basados en esas comunalidades los diccionarios que explican el origen y el significado de símbolos como el círculo, la cruz, el sol, la luna, los colores, etc., son una fuente legítima de información cuando se quiere interpretar un sueño. Aunque un autor diga que el maíz es símbolo de riqueza para unos pueblos y de fuerza vital en otros contextos, esta información servirá de base para reflexionar y averiguar cuál es el significado final de soñar con harina de este cereal.
El grado de profundidad con el que se define un símbolo varía de autor a autor, por lo que es tarea de cada quien elegir la fuente con la que más resuena. Y las alternativas son numerosas.
Basada en mis lecturas puedo decir que en mis diccionarios favoritos siempre encuentro pistas para seguirle el rastro a sueños repetitivos. La consulta de uno y de otro me muestra las raíces más antiguas de esos símbolos que veo y me señala los puntos más importantes. La tarea de acoger lo que me sirve y descartar lo que no, es mía, porque en los libros difícilmente encuentro interpretaciones directas. A veces al leer y releer percibo cómo algo hace eco en mí, cómo llama mi atención o genera rechazo, esas son las pistas. No siempre la respuesta mejor es la más bonita o la más agradable, a veces es la más incómoda, la que muestra lo que se está haciendo mal o lo que se está aplazando de un modo irresponsable. Cuando se comienza a entender el lenguaje de los sueños se comprueba que las pesadillas no siempre son necesarias para reconocer los errores. Una situación desagradable, un personaje poco querido o un objeto en mal estado se encargan de transmitir el mensaje con elegancia y precisión.
Para responder la pregunta que hice unos párrafos más atrás diré que los diccionarios, no sólo de sueños, son muy acertados y muy poco acertados. Muy acertados cuando se los usa como punto de partida para reconocer los detalles de las piezas que le dan forma a un rompecabezas, y terriblemente confusos cuando se pretende extraer de ellos respuestas exactas sin hacer el menor esfuerzo.
El mejor diccionario de sueños existe pero no está hecho, es una obra en construcción constante, es un trabajo personal, uno que admite ayuda y que demanda disciplina, lo sé porque la he asumido, porque la sigo llevando a cabo. Los métodos que uso para continuarla los dejo para el artículo que sigue. Creo que con lo que he dicho en este es suficiente para comenzar con ese proceso que ya he mencionado varias veces, el proceso de reflexión.
Anexo
En pocos minutos busqué algunos de los diccionarios que consulto con frecuencia. Los enlaces para descargarlos son los siguientes:
https://es.scribd.com/doc/151983511/ENCICLOPEDIA-DE-LOS-SIMBOLOS-Udo-Becker-PARTE-1
https://es.scribd.com/doc/151984453/ENCICLOPEDIA-DE-LOS-SIMBOLOS-Udo-Becker-PARTE-2
https://es.scribd.com/doc/151986317/ENCICLOPEDIA-DE-LOS-SIMBOLOS-Udo-Becker-PARTE-3
https://es.scribd.com/doc/185351646/Jean-Chevalier-a-a-Z-Diccionario-de-SIMBOLOS-PDF
https://es.scribd.com/doc/115209468/Cirlot-Juan-Eduardo-Diccionario-de-Simbolos
https://es.scribd.com/doc/175525532/Artemidoro-La-interpretacion-de-los-suenos-smallpdf-
com-pdf
https://es.scribd.com/doc/127059283/Salas-Emilio-El-Gran-Libro-De-Los-Suenos
http://data.nur.nu/Kutub/English/IbnSirin_dictionary_of_dreams.pdf
http://www.freeinfosociety.com/media/pdf/4755.pdf
https://es.scribd.com/doc/6398115/Jung-Carl-Gustav-El-Hombre-y-Sus-simbolos-Escaneado-
Completo-Por-Jcgp
https://es.scribd.com/doc/147235275/30968789-Secret-Language-of-Symbols-David-Fontana-pdf

 

Otro diccionario que suelo consultar es Dreamer’s Dictionary de Tom Corbett y Stearn Robinson. Tras leer en Amazon comentarios positivos acerca de él lo compré, por lo que no sé de dónde puede ser descargado gratuitamente.

Primer paso: Limpiar los cristales

No sé cómo lo aprendí, sólo sé que lo aprendí y que cada cierto tiempo “les doy vacaciones” a mis piedritas. Les doy su propio tratamiento de spa para que sigan cumpliendo su trabajo mientras me acompañan.

Para mí no sólo las plantas están vivas, las piedras también. No se trata de que evite a toda costa pisar el pasto o de que cada vez que veo una piedra en el camino la salude, se trata de que me gusta tratar con respeto a los seres que siento vivos y vulnerables, de ahí mi relación con las piedras o cristales, como prefieren llamarles algunos.

Muchas personas se enfocan sobre todo en el tema de para qué sirve cada piedra. Saben que el jaspe es útil para reforzar la conexión con la tierra, el cuarzo blanco o transparente (también conocido como cristal de roca) para alejar las vibraciones negativas y el cuarzo rosa para atraer el amor de pareja, sin embargo es muy frecuente que esas mismas personas sepan poco de cómo crear una relación amistosa con sus cristales. Y eso comienza con una limpieza apropiada.

Lo primero que se debe hacer antes de programar, llevar siempre consigo o situar un cristal o piedra especial en un altar es limpiarla físicamente, algo que no tiene mucho misterio. Esto se puede hacer con jabón común para lavar platos, jabón de tocador o detergente. En general las piedras no suelen estar muy sucias, por eso no es necesario tallar, restregar y fregarlas con un cepillo ni mucho menos con productos fuertes como blanqueadores o líquidos para hacer limpieza industrial. Yo, sin embargo, prefiero hacerlo con un producto común y suave: bicarbonato de sodio.

Una taza de agua tibia y una cucharadita de bicarbonato de sodio son suficientes para limpiar 4, 5 cristales de 3 ó 4 centímetros de diámetro. La mezcla al ser suave puede ser manipulada sin guantes, característica que permite que se las lave directamente con las manos lo que, en mi opinión y experiencia, refuerza el vínculo que se crea con ellas. Sentirlas con la piel ayuda a conocerlas mejor, a observar grietas, texturas y vibración particular. Una vez terminada la limpieza física se puede pasar a la limpieza energética.

Los métodos que conozco son dos, uno, el que prácticamente nunca llevo a cabo, es dejar la piedra en la nevera/heladera durante 24 horas. Al final de este periodo estará lista para el uso elegido. Este procedimiento me parece frío, no por las razones obvias, sino porque en él interviene una máquina, que está muy bien para hacernos la vida un poco más sencilla pero no tanto para trabajar con campos sutiles y delicados, por eso es que prefiero la segunda alternativa.

Todo lo que se necesita para limpiar un cristal es agua corriente y sal marina, pero acá quiero incluir algo que aprendí hace poco: toda la sal, en últimas, es marina. Puede que haya sido sacada de una mina, refinada y luego vendida para el consumo humano, pero si vamos más atrás, en la historia del planeta, este mineral estuvo alguna vez en el mar primigenio que dio origen a toda la vida en la tierra. Con esto comprendido, se sabrá que si no hay sal marina a mano, cualquier sal de mesa es buena para la limpieza de un cristal.

Las cantidades que uso para limpiar 4 ó 5 cristales de las dimensiones que describí más arriba son más o menos las mismas que uso para el bicarbonato de sodio: una cucharadita de sal disuelta en una taza de agua en la que sumerjo las piedras que quiero limpiar. Las dejo ahí durante 24 horas (más si se me olvida sacarlas), cerca de alguna planta, para que los elementales de unas y otras conversen entre sí y se diviertan, y, cuando tengo ocasión, cerca de una ventana, así entra la luz del sol y de la luna, cuando está visible, a saludar y a completar el proceso.

Lo último que hago no es tan poético ni mágico. Saco las piedras del recipiente en donde estuvieron sumergidas en agua salada, las juago bajo el grifo de la cocina o del baño y las seco con un paño limpio, mejor si es nuevo, así se sienten privilegiadas y no como un trasto más de cocina. Si voy a llevarlas conmigo como amuleto o talismán las pongo en una bolsita especial, si no, las dejo tomando el sol en la tierra de alguna planta. Ya cuando las voy a usar las quito de ahí y las pongo en una bolsa para llevarlas a dar clases, talleres, conferencias, etc. A estas les tengo una consideración especial pues pasan de mano en mano recibiendo y percibiendo energías revueltas y desconocidas. A las otras, las que uso para mis ejercicios personales, las mantengo fuera del alcance de extraños y sólo en algunas ocasiones las muestro a familiares y amigos, siempre bajo la condición de que se comporten ante ellas como en un museo que exhibe tesoros: pueden mirar pero no tocar. Este último grupo de cristales en pocas ocasiones recibe el tratamiento que describí. Suelo llevarlo a cabo cuando quiero darles un descanso del trabajo que hacen constantemente, cuando quiero agradecerles de un modo especial por todos los beneficios que me traen al acompañarme a diario.

El próximo artículo que quiero escribir es acerca de cómo organizar un experimento onírico, qué funciona y qué no. Si quieres saber más puedes suscribirte a mi lista de correo a través de esta página.

jaspe, amatista, ametrino, crisocola y adularia sobre tierra de una maceta

Veámonos en sueños

Para aprovechar la energía y la motivación que hemos cultivado con los experimentos oníricos anteriores, D., uno de mis compañeros de tertulia, y yo, nos propusimos organizar uno nuevo. Una experiencia que mezcla un viaje a la época medieval con un poco de adivinación.

La idea no es nuestra, la tomamos del portal slucidos.com. Allí, en la sección del foro, se describen vivencias alucinantes acerca de cómo los onironautas, lúcidos o no, comparten escenarios, acciones, encuentran los mismos objetos… Como somos muy curiosos queremos ver qué podemos lograr nosotros.

Las personas que estén interesadas en participar en este experimento deben seguir estas instrucciones:

  1. Pensar en una misión u objetivo a completar en el mundo onírico. Esta misión será secreta hasta el final del experimento. Ejemplos de objetivos a cumplir son: preguntarles a los soñadores ¿cuál es su comida favorita?, ¿dónde o cuándo han sido más felices?, mostrarles objetos elegidos con antelación, etc. Repito, esta misión será secreta, por lo tanto no debe ser revelada a ninguno de los otros soñadores mientras dure el experimento. Cada quien la escribirá y la enviará a un correo electrónico con la frase: Misión individual, en el espacio designado para el asunto. Es MUY importante que se haga así, pues estos correos sólo se abrirán AL FINAL del experimento. Si alguien quiere o necesita incluir imágenes para explicar mejor su misión, puede hacerlo.
  2. Elegir una foto y un papel a desempeñar. Esta información es importante para crear un vínculo emocional entre los soñadores y para reconocernos. El papel que cada quien desarrollará también nos dará pautas para saber si en un sueño estamos viendo a un compañero de grupo o a una figura producida por nuestra imaginación. Ejemplos de personajes son duendes, hadas, multimillonarios, jugadores de fútbol o rugby, etc. Entre más definido sea el personaje mejor, pues así será más fácil llevar esa identidad al mundo onírico, lo que ayudará a que los demás nos reconozcan. Las descripciones de los personajes se harán en la sección de comentarios de la página privada, que sólo podrá ser visitada por aquellos que envíen su foto. Recuerden que la foto debe ser enviada en un mensaje DISTINTO del usado para describir su misión personal. Sólo si se hace de este modo se podrá averiguar si hubo un “factor adivinatorio”, es decir si fuimos capaces o no de recopilar información a la que no teníamos acceso en la vida despierta.

El correo electrónico al que deben enviar los mensajes, de la misión personal y el de la foto es elsuenosignificado[at]gmail[punto]com. La fecha límite para hacerlo es el lunes, 7 de marzo de 2016. El martes, 8 de marzo comenzará la segunda etapa del experimento. Las instrucciones de esta sólo serán enviadas a quienes completen la primera.

Nos vemos en sueños.

Sueños lúcidos: Un experimento, un cambio

Resumir lo que has aprendido es muy, muy difícil. Esta tarea te desafía, exige lo mejor de tu capacidad de síntesis para narrar, contar, relatar enseñanzas que has hecho propias a través de la experiencia, y no, no es nada fácil. Cuando hablas de la experiencia te pones en una situación odiosa, la de pontificar un poco, la de plantear una hipótesis, que no una teoría, a partir de tu experiencia subjetiva, sin embargo voy a intentarlo.

Algunos de ustedes ya saben que durante los meses pasados estuve coordinando un experimento que, en parte, armé sobre la marcha para intentar provocar sueños lúcidos. Un poco más de doce personas comenzamos entusiasmados pero en la medida que pasaban las semanas poco a poco varios fueron abandonando. Al final estuvimos 6, 7 personas completando los ejercicios que propuse y dos reportamos sueños lúcidos. Una por primera vez en su vida y otra (yo) de forma voluntaria.

Como suele ocurrir con estos temas, medio traídos del otro mundo y de dimensiones paralelas, la influencia fue mayor de la esperada. Hubo quien comenzó a dormir mejor, hubo curiosos que una vez comenzado el experimento querían saber más, sobre todo amigos míos o amigos de amigos, y en general, se despertó una curiosidad alrededor de este tema que todavía me intriga.

En el futuro pienso seguir con estos experimentos porque siento que la bastedad misma del mundo de los sueños me hace aprender mucho, incluso acerca de aristas, detalles que sólo cuando doy pasos, cuando me adentro más en el camino puedo ver y eso me gusta, ¡cómo me gusta eso!

Lo sé, no todas las personas que leen este blog vienen con ese objetivo. En su mayoría los visitantes quieren robarle el alma a sus sueños, rápido, pronto, de un modo efectivo e indoloro. Allá ellos. Ahora sé, estoy convencida de que el mundo onírico es más, muchísimo más y entiendo también que cada quien decide si quiere o no aprender más de él. Cada individuo elige a diario y anda, decide, decide si va a escucharlos en serio o si va a verlos como un pasatiempo más, como una rareza que está allá lejos cuando en realidad están en el centro de sí mismos.

Yo lo que quiero es hundirme más en las aguas profundas del subconsciente y de las dimensiones paralelas, en el desdoblamiento del tiempo.

En este momento ideas acerca de sueños premonitorios pasean por mi mente. En el futuro, espero cercano, publicaré otro podcast en el que este será el tema principal y sé que sólo los de mi tribu me acompañarán, lo cual me parece per-fec-to. Para los demás quedará este espacio y otros parecidos.

No pienso cerrar este blog pues a través de él he contactado a personas muy queridas, muy especiales, muy bien raritas, además sé que algunos de los artículos que he escrito les son útiles a varias mentes, sin embargo siento la necesidad de escribir así, como ahora, de un modo más personal, más íntimo pero sin descuidar mi privacidad.

En otro blog ya he comenzado a relatar algunas de mis experiencias en torno a las alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas, las parálisis del sueño y, por supuesto, los sueños lúcidos. Es un blog modesto, parco si se quiere, nada sofisticado, más bien algo austero y a la vieja usanza, un espacio en el que el texto y el contenido son los protagonistas, un poco llevándole la contraria a las páginas atestadas de datos que pueblan la red.

Espero y deseo, como siempre, que esas crónicas de mis vivencias les sean útiles a otros. Quienes así lo quieran pasen y disfruten, pero sobre todo, experimenten.

Rompiendo tiempo y espacio

A partir de mi interés en el fenómeno onírico y, más recientemente, en los sueños lúcidos, recibí una invitación para participar en una meditación grupal que se llevaría a cabo en tres países distintos: México, Argentina y Colombia.

Si bien no siento una conexión fuerte con las prácticas chamánicas mesoamericanas el hecho de saber que están muy conectadas con el ensueño o sueño lúcido, me ha empujado a encarar mis prejuicios para intentar aprender de ellas. Así las cosas me dispuse a preparar todo para, en solitario, completar el ejercicio propuesto.

Después de leer las instrucciones que recibí de Gerardo Alcántara, de quien supe a través de mi amigo Gustavo Fernández, busqué el canto Hena me para familiarizarme con él. Lo primero que sentí al oír los primeros acordes es que no sería capaz de cantarla por el ridículo que me invade cuando hago cosas así, sin embargo decidí seguir adelante.

La noche señalada, poco antes de la hora acordada, apunté la letra del canto para poder seguir la letra, improvisé una mesa de bruja, apagué la luz, encendí la vela y seguí las demás instrucciones. Lo primero que me llamó la atención fue sentir esa “perturbación” típica del 24 de diciembre o del fin de año cuando en los noticieros muestran cómo se celebran esas fechas en otros lugares del mundo. A cierto nivel sentí la conexión con las personas que en ese momento se reunían en México y en Argentina. No estaba sola. En realidad nunca lo estoy. Lo siguiente que llamó mi atención fue sentir que el tiempo pasaba muy rápido. No soy la meditadora más experimentada, ni siquiera la más disciplinada, aunque mucho me gustaría, pero el tiempo que pasaba centrando mi atención en las acciones que debía completar fluía rápidamente.

Cuando debí concentrarme en la luz de la vela sentí estas palabras “recuperar lo perdido, recuperar/recordar lo olvidado”, luego vino la parte temida de cantar y dar 13 vueltas al círculo. Para mi sorpresa no sentí esa vergüenza que esperaba y para completar ni siquiera necesité leer completo el papel donde había apuntado la letra. Era como si la supiera de memoria y hubo más, sentí calor, la llama de la vela vibró, me divertí haciendo el ejercicio y creo que perdí la cuenta de las vueltas que debía dar, pero hice mi mejor esfuerzo. Como no tenía tambor para marcar el ritmo jugué con un envase de jabón vacío y ¡funcionó!. Luego tarareé la música del canto y cerré el círculo que había abierto con una invocación que creé hace meses para recordar sueños.

A la mañana siguiente presté atención a mis sueños. Recibí respuestas a ciertas dudas y comprobé que una par de molestias de salud que tenía habían desaparecido.

En este momento sigo trabajando con un grupo pequeño de soñadores a quienes contacté a través de la lista de correo de este blog para hacer prácticas como esta. Algunos de ellos han mostrado interés en seguir aprendiendo de este mundo por lo que en el futuro planeo avanzar primero yo para luego poder darles indicaciones y, de alguna manera, poderlos guiar.

Gracias Gerardo por la invitación.

Recreación de la mesa que utilicé para meditar.

Recreación de la mesa que utilicé para meditar.

Sueños lúcidos: Podcast

Sí, lo sé, todavía tengo pendiente aquella entrada que prometí acerca de cómo leer las cartas Lenormand y la publicaré, al fin y al cabo el estudio de los oráculos es una senda interminable, prácticamente infinita, por eso ya vendré con un artículo contando un poco de lo que he aprendido con la publicación de mi baraja y con la lectura del libro The Essential Lenormand de Rana George pero hoy vengo con otro pendiente.

Hace unas semanas a partir de una experiencia espontánea grabé un podcast acerca de los sueños lúcidos. Si eres un lector frecuente de este blog quizás te preguntes por qué no he hablado antes del tema y allí, en ese podcast lo respondo. Sólo diré aquí que tenía prejuicios que me impedían acercarme a esa práctica como corresponde. Para saber más puedes hacer clic en la flecha de la izquierda.

http://www.ivoox.com/ess-suenos-lucidos_md_4698470_wp_1.mp3″ Ir a descargar

Magia entre las manos

Siempre me ha gustado crear cosas con las manos, o al menos así lo recuerdo, por eso la excepción no iba a darse con mi baraja Lenormand.

A partir de la primera prueba de impresión hice esta versión usando cajas de cartón desechadas, pegantes comunes y acuarelas.

caja artesanal de baraja licuc lenormand

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Finalmente el reverso de las cartas está hecho con un sello, que también fabriqué usando fomi / goma eva.

Parte de atrás de la versión artesanal de baraja licuc lenormand

Después de pasar horas entretenida con este proyecto, más aquellas que le he dedicado al diseño de las cartas en sí, corroboro, una vez más, que el arte es mágico, no sólo por el estado mental que alcanzas cuando te concentras en labores manuales sino porque el resultado, lleno de detalles y fantasía, puede capturar la atención de seres sensibles, que experimentan una ráfaga de bondad, sensación que les recuerda que el mundo no siempre es un lugar sombrío y complicado.

Si quieres mostrarme qué has hecho con la baraja Licuc Lenormand que te regalé envíame fotos a correo[arroba]elsuenosignificado[punto]com junto a una breve explicación, así podré hacer una galería.

7 razones por las que la gente no entiende sus sueños

  1. Confunden lo que quieren que signifique con lo que en realidad significa. A diario leo sueños que van más o menos así “terminé hace x tiempo con mi novio y anoche soñé que me abrazaba, que me besaba, en fin, volvíamos a estar juntos, por favor dime qué significa”. La respuesta sencilla a esta solicitud es “tu sueño sólo hace parte del proceso natural de duelo, durante el cual te adaptas a la situación nueva”, sin embargo casi nunca la doy porque sé que si le respondo eso a la persona promedio lo más probable es que ignore mi respuesta y que siga buscando una interpretación más “de su talla”, lo que me lleva a la razón siguiente.
  2. Cuando una interpretación no les gusta buscan otra que se ajuste más a sus expectativas. No conozco todas las páginas de interpretación de sueños que hay en la red porque es imposible, al menos para un ser humano, pero sé que hay suficientes para que una persona con mucho tiempo libre pase horas buscando una que le responda lo que quiere “tu ex te ama, tu hombre / mujer volverá a estar a tu lado y eso es lo que significa tu sueño”. Mentira. Permíteme reventar la burbuja con mi preciosa aguja. En el 99.9% de los casos los sueños en los que vuelves con tu ex pareja son como aquellos en los que te encuentras con un familiar o un amigo fallecido, ni la relación se recuperará ni el muerto resucitará. Si alguien quiere seguir creyendo lo contrario, porque pensar de un modo mágico le parece menos duro que aceptar la realidad, que luego no culpe al charlatán de turno por venderle el conjuro para “amarrar, devolver, doblegar y traer de rodillas en menos de dos semanas al ser amado”. De acuerdo, el fulano no tiene ética, pero convengamos también que no podemos andar salvando a todos los que se comportan de un modo ingenuo, por decir lo menos. Quizás sólo después de perder mucha plata y tiempo, y después de ganar más problemas que soluciones aprenda la lección, eso si tiene suerte y sentido común.
  3. Critican sus sueños todo el tiempo sin saberlo. Si conocieras a alguien que cada vez que te ve te dice cosas como “¿dónde compraste esa ropa?, la verdad que es muy rara”, “tu peinado es algo extraño, ¿quieres llamar la atención?” o “¿te pasa algo en la pierna?, ¿por qué no caminas como los demás?”, ¿te quedarían ganas de seguirle hablando? A menos que seas una persona con un gusto cultivado por las observaciones pasivo-agresivas y las opiniones ajenas no solicitadas, lo más probable es que al conocer a alguien así te alejes. Y con los sueños ocurre algo parecido. Todos, ABSOLUTAMENTE TODOS los seres humanos tenemos sueños extraños, esa es la naturaleza de la mayoría de la vida onírica. Además no estamos todos inscritos en un concurso cósmico que se premia a quien tiene el sueño más raro y enrevesado. Decir “si alguien tiene sueños raros esa/e soy yo” equivale a que un periódico publique como primicia el siguiente titular “Científicos de la Universidad de Cornell acaban de descubrir que el agua moja”. Tú tienes sueños raros, yo tengo sueños raros, el vecino tiene sueños raros y hasta tu perro, cuando te habla en sueños, te dice que tiene sueños raros. ¿Me hago entender? A los sueños se los debe aceptar como vienen, prestándoles atención y dejando los juicios de lado, de lo contrario sólo los percibirás cuando se conviertan en pesadillas molestas que no sabrás cómo manejar.
  4. No llevan un nocturnario. Nocturnario es una palabreja que me encanta, es romántica, poética y está llena de significados. Nocturnario es simplemente un cuaderno o una libreta en la que se apuntan los eventos que ocurren de noche, por eso es perfecto para registrar los sueños. Un nocturnario además es una herramienta ideal para comenzar a entender cuándo sueñas con comida, cuándo con desconocidos y cuándo con monstruos o libélulas. Así no entiendas nada de interpretación de sueños el hecho solo de escribir tus sueños, ojalá a mano, te ayudará a relajarte, a conocerte mejor y a sentirte más contenta/o con la persona que ya eres. Si luego usas o no los sueños que escribas en tu nocturnario para aprender a analizar tu actividad onírica es otra historia, pero seguramente si los registras con detalles una noche de estas terminarás descubriendo, casi por arte de magia, porque sueñas con la casa de tus papás cuando sientes angustia o temor. Después de leer este artículo que escribí acerca de cómo llevar un nocturnario comprenderás mejor este punto.
  5. No llevan un diario. El diario es el complemento del nocturnario, pero no por eso tiene que ser un cuaderno o una libreta separada. Lo más importante al registrar las experiencias que te impactan, que te emocionan, o que simplemente intentas comprender mejor, es establecer claramente la diferencia entre la realidad diurna y la nocturna, la frontera entre esta fantasía y la otra. Al menos al comienzo. Saber que una discusión acalorada es el preámbulo de un sueño con aguas turbias o con dientes que se caen sólo es posible si prestas atención a las secuencias. Algunas personas por ejemplo saben que deben prepararse para contratiempos cuando sueñan con serpientes mientras que otras lo hacen después de soñar con ratones. Los símbolos tienen un origen universal pero una interpretación íntima e individual, por eso quienes trabajamos con sueños sólo podemos darles un empujoncito a las personas para que completen un trabajo enorme, importante, enriquecedor, que si se lo proponen pueden hacer, porque a diferencia de lo que se cree todos tenemos “el don”, como te explico en el punto siguiente.
  6. Creen que la interpretación de sueños es “un don” que sólo poseen unos cuantos “elegidos”. Si te dijera que quienes se encargan de darles instrucciones a los computadores para que hagan lo que deseamos son clarividentes que nacieron con un don y que nunca tomaron clases para lograr tal hazaña ¿me creerías? Quizás exista alguien así, capaz de transmitirles sus órdenes telepáticamente a las máquinas, que sin dudarlo las cumplen. También sé que hay personas que convencidas y con buena fe ponen su percepción extra sensorial al servicio de otros pero la mayoría de los mortales, aunque tenemos intuición y sabemos grabar un número nuevo en un teléfono móvil, no somos capaces de diseñar una página web ni de descifrar un sueño de buenas a primeras. Así como los deportistas de alto rendimiento deben entrenar muchísimo para tener la oportunidad de ganar una medalla en las olimpiadas, la dedicación a la tarea de aprender a analizar sueños rinde frutos. La medalla viene a ser la capacidad de entender un sueño casi instantáneamente después de tenerlo, logro que demanda constancia, dedicación, reflexión y paciencia, pero no canalización de ángeles, arcángeles y extraterrestres. Si tú no has alcanzado ese nivel quizás sea porque te has dedicado a otras actividades o porque simplemente no te interesa tanto este tema, pero no porque los dioses hayan dejado caer sobre ti una maldición.
  7. Intentan encontrar el significado de sueños vacíos y que no necesitan interpretación. Ya lo he dicho antes, aquellos sueños que tienes después de comer hasta (casi) reventar o luego de beber hasta olvidar tu nombre suelen ser caóticos, rocambolescos y carentes de significado, por eso no deben inquietarte, sin embargo no falta quien se altera hasta el cansancio porque borracha/o soñó que besaba a una gallina verde y para colmo lo disfrutó. Cada quien que haga lo que mejor le parezca con su tiempo, pero si insiste en intentar interpretar viajes nocturnos como este, desconociendo que lo que debe resolver antes es por qué bebe o come de ese modo, al menos un poco se merece las respuestas confusas que obtiene por poner su atención en un lugar inadecuado.

Mi próximo artículo también será acerca de cómo leer la baraja Lenormand, escribo también porque de un tiempo para acá estoy aprendiendo a comunicarme con este oráculo.

Si es la primera vez que visitas mi blog y quieres saber cuándo y dónde podrás descargar gratis la baraja en español que estoy preparando deja tus datos en el formato que está en la barra lateral.

Avance baraja Licuc Lenormand

Actualización

ojo que todo lo ve en título de baraja licuc lenormand

Licuc Lenormand

Desde mayo de 2015 mi baraja Licuc Lenormand en español está a la venta a través de The Game Crafter. Si estás buscando una opción para aprender a usar este oráculo con títulos en tu idioma esta es ideal. Los símbolos que aparecen en las cartas son claros y directos, por lo que podrás leerlos con facilidad, sin distracciones creadas por fondos demasiado complejos o coloridos. Además hay una opción pequeña que sólo cuesta $14.99 dólares, aunque esta no tiene títulos.

***

Las siguientes son 24 de las 42 cartas que conformarán mi baraja Licuc Lenormand. Algunas de las variaciones que he hecho, frente a versiones más tradicionales y en inglés, son la inclusión de dos alternativas para la carta 11. Guadaña (Scythe en inglés) pero que estéticamente no es tan bonita como la hoz (Sickle en inglés).

 

tarot lenormand gratis estilo vintage cartas madame lenormand en español estilo vintage

 

Además incluiré dos cartas 13, una para el niño y otra para la niña, pues si bien la palabra child puede ser traducida como infante, para darle neutralidad, no me pareció atractiva desde el punto de vista idiomático, de ahí mi decisión.

Las cartas extra serán una sorpresa, algo así como comodines que agrego a la estructura original para satisfacer los gustos y los caprichos de quienes sentimos inclinación por otros animales y elementos.

Esto es todo, seguiré con el proceso largo, pero entretenido, de diseñar mis cartas.